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Perros pequeños y juguetones. Los caniches

6 January 2010 No Comment


Hablando de perros pequeños: los caniches. ¿Te parecen sofisticados y frágiles estos perros pequeños? Te equivocas, el caniche no es el osito de peluche que te imaginas. Pero si así fuera, ¡está bien vivito y coleando, y no para de moverse!

Jugar es cosa seria

Travieso y divertido, el caniche no piensa más que en jugar. ¡Un auténtico placer ! Muy observador, se interesa por todas tus actividades ¡e incluso suele adivinar lo que te hace reír a carcajadas!

En inglés se le llama poodle y en alemán pudel, que significa «jugar en el agua». ¡Y la verdad es que eso le encanta!

De pie sobre sus patas traseras, se cree que es un bailarín de ballet. Hace una pirueta, da media vuelta, y termina por caer, como siempre, sobre sus patas… ¡Menudo acróbata! En el circo, los perros amaestrados son casi siempre caniches. Gracias a su excelente memoria también puedes enseñarle algunos números. Comprende enseguida lo que se espera de él. Sin embargo, no lo ridiculices: ¡no es ningún juguete!

Dispuesto a prestar servicio

Siempre de buen humor, estos perros pequeños no son unos payasos. Durante la Primera Guerra Mundial, fueron muy útiles como perros lazarillos. Su olfato de cazador le permite hoy en día encontrar la droga que ocultan los traficantes. En el sur de Francia, lo puedes ver también husmeando el suelo en busca de las preciadas trufas… Aunque los mejores sitios… ¡sólo se los revela a su amo! Son perros realmente dotados.

Cada uno en su sitio

Del mismo modo que el caniche puede ser un compañero encantador, a veces resulta insoportable. Seguro que conoces a alguno así. El caniche, que no levanta dos palmos del suelo, no se está quieto ni un minuto y se pone a ladrar por cualquier pequeñez, hasta dejarte medio sordo.

Pero fíjate bien en quién suele ser su amo: una señora entrada en años que lo mima demasiado, o un niño nervioso que lo excita sin parar. Sobre todo, ¡no hay que ser así! Desde su más tierna infancia, no hay que ceder a sus caprichos. Tampoco permitas que te siga paso a paso, ni que te salte encima en cuanto tú te sientes. Al ser el centro de tu atención, ¡no soportaría que lo dejaras solo! Debes hacerle comprender con calma que después del juego cada cual vuelve a su lugar. Si le hablas con suavidad, lo entenderá: ¡es muy inteligente!

El perro de Víctor Hugo

La historia de Barón, el perro de Víctor Hugo, sigue siendo un misterio. El escritor se lo regaló a un amigo suyo que vivía en Moscú, pero el perro volvió a aparecer algunos meses después delante de la puerta de su casa, sucio y extenuado. Había cruzado toda Europa, más de dos mil kilómetros!

Belleza que cuidar

Quieres que esté siempre guapo y saludable? Cepíllalo tres veces por semana. Para el lavado y el corte de pelo, llévalo al peluquero todos los meses o como máximo cada dos. Su pelo rizado y lanudo tiene tendencia a apelmazarse y a formar nudos: auténticos nidos para los parásitos.

perros pequeñosEl «traje de león» es el más antiguo, resultando ideal para la caza. Su trasero esquilado le impide hundirse en las ciénagas; el pelo tupido del pecho y los brazaletes de las patas lo protegen del frío y de las cañas cortantes.

Poco trabajo le va a dar al veterinario: el caniche es robusto y puede vivir más de quince años. Siempre y cuando no se lo alimente demasiado, ¡es muy glotón! Por eso ¡hay que saber resistirse a sus payasadas!

Su origen

Caniche vendría de “canichom”, antigua palabra francesa para designar al pato joven todavía con plumón. En período de caza, se llamaba entonces «cave» al macho y «caniche» a la hembra de los perros empleados para cobrar la caza. Teniendo como antepasados al barbet de África del Norte y a los perros de agua portugueses y españoles, ¡no tiene nada de extraño que sea tan hábil para lanzarse a la marisma! Más tarde, el caniche empezó a frecuentar los salones durante el reinado de Luis XV. Luego, la corte de Luis XVI dio una triunfante acogida al primer caniche enano. Desde entonces, ha sido el favorito entre los perros de compañía…

Cuatro tamaños, cinco colores

perros pequeñosEl caniche no se parece a ningún otro perro y es una de las poquísimas razas en ofrecer tantas variedades. Existe, en efecto, ¡en cuatro tamaños y cinco colores! Se dice que los pequeños caniches color albaricoque o grises son los más nerviosos, que los negros y marrones de estatura media son los más tranquilos, y que los blancos son los más susceptibles… Esto a veces es cierto, pero un caniche siempre es un caniche.

En realidad, su comportamiento depende más de su linaje que de su color o tamaño. Es un perro bastante solicitado y tiene su propio club. Sin embargo, los criadores no siempre pueden satisfacer su demanda. Por eso ¡hay que tener mucho cuidado con los que se importan de otros países! Especialmente con los toys; en inglés, esta palabra significa juguete, son los más endebles y neuróticos.

Los caniches de estatura media constituyen la «versión original» de la familia. Miden de 35 a 45 centímetros en la cruz y pesan unos diez kilos.

Cuando emprenden una persecución, los caniches apenas se preocupan de su «traje». Los grandes caniches son los gigantes de la familia: ¡con una estatura (en la cruz) de 45 a 58 centímetros, su peso puede alcanzar los veinte kilos! Son asimismo los más deportistas…

La estatura de estos perros pequeños difieren más o menos de 25 a 35 centímetros dependiendo de que sea enano, toy o mediano.

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