Los gatos domésticos y su comportamiento social
La forma de comunicarse de los gatos, ya sean con animales de su mismo grupo, especie, con otros animales o con los humanos, es a través de diferentes signos y señales corporales. En este sentido se distinguen cuatro clases diferenciadas:
- Signos vocales: ronroneos, chillidos de enfado y maullidos lastimeros.
- Señales corporales: expresiones faciales, y posturas y posiciones de la cola.
- El tacto es practicado por los gatos por medio del roce entre las narices o a través del aseo a otros animales.
- El olor es utilizado por el felino para marcar el territorio y para identificar a los individuos.
Los gatos son animales que se han adaptado perfectamente a la vida doméstica con los humanos, llegando incluso a buscar su afecto y compañía. Como contrapartida, el hombre ofrece al felino atención, afecto a comida.
- Olor común. A los gatos les gusta frotarse para mezclar, de esta manera, su olor con el de las personas de la casa, y así formar un único y reconocible olor común. Este tipo de comportamiento es realizado por el gato doméstico tanto con los humanos familiares y amistosos como con el resto de animales de la casa. El olor resultante de la mezcla es una esencia tranquilizadora, que huele como la vivienda y que representa para el felino seguridad y cobijo. El hecho de mezclar el olor del gato con el de los humanos es una operación vital para la futura interacción social entre el dueño y el animal.
- Saludos. El gato saluda a las personas que conoce por medio del rabo levantado o tieso y con un maullido especial y suave. Como los gatos no son animales altos, éstos suelen proceder después del primer saludo a pasearse en torno al dueño, al tiempo que intentan frotarse entre las piernas del propietario.
- Caricias. Cuando el hombre acaricia al gato, éste tiende a expresar unas reacciones muy típicas de la cría, es decir, suele ronronear, presionar y masajear las patas delanteras.
Igualmente, cuando el animal está disfrutando de la compañía humana, éste tiende también a masajear y ronronear, lo que indicará que el felino se encuentra contento y a gusto.
No debe olvidar que el acto de acariciar al gato supone para éste una acción similar a la de la madre gata cuando lame a sus crías.
- Necesidades sociales. Los gatos requieren distintos grados de contacto social según la clase y raza del animal. Así, en algunos casos, el animal requerirá mucha menor presencia humana que en otros, dependiendo de lo independiente y lo distante que sea. En este sentido, los animales que tienen poca necesidad de sociabilidad resultan animales de compañía, en cierta forma, frustrantes, porque aunque aprendan a tolerar las atenciones de los dueños, éstos nunca llegarán a disfrutarlas realmente; otros gatos, en cambio, buscan activamente la compañía humana y muestran signos de aflicción si no consiguen toda la compañía o atención requerida.
Entre las razas más cariñosas se encuentran los siameses y los birmanos.
- Lenguaje corporal. Además del saludo con el rabo Levantado, el gato expresa por medio de diferentes posturas corporales estados relajados o tensos.
- Territorio. Aunque el actual gato doméstico no requiera cazar, lo cierto es que el felino no ha perdido el deseo de supervisar la zona o el territorio que considera propio. Para el gato, el territorio representa la seguridad y la fuente de alimento, en el caso de que la persona no se lo proporcione.
- Exploración. Para los gatos es fundamental conocer perfectamente el territorio en el que se mueve. Por eso, el felino explora de forma rigurosa y comprobando hasta el último detalle todos los rincones y escondrijos que se encuentra en el camino. Además, la comprobación y la exploración del terreno es realizada por los gatos de manera regular, para asegurarse de esta manera que todo sigue como debe.









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